abril de 2025

Chema mira por dentro

Dado que las fotografías de Chema Madoz propician al observador algo más que una mirada fija de un objeto concreto, diríase que mira por dentro cuanto su ojo pensante observa; es así, entonces, que es como un mirar por interiorizado, un mirar privilegiado (cercano, desde ángulos nuevos, ubicado lo mirado-pensado en un tiempo más amplio y generoso que el real)

Tal, creo, es lo que produce el encantamiento de quien mira (y se deja mirar), semejando la fórmula de su reclamo a aquella que en estos días nos induce al libro. Si ‘La lectura produce ensueño’, también podríamos argumentar –siempre desde el caleidoscopio juguetón e inacabable de la imaginación-  ‘La imagen sugiere diálogo’

Hay un rasgo de generosidad, cuando menos, en lo que nos muestra este hombre en sus imágenes-argumentos-sugerencias dialogadas, en cuanto a lo que nos invita este mago sonriente: el que mira-observa-piensa es una mariposa para él; imposible no quedar atrapado ante un viaje tan distinto y emocionante como el que Chema nos propone.

Pero, ¿y la realidad real de la fotografía?

Pero, ¿a quién le importa la realidad real de la fotografía?

Que mire su nueva chimenea, que es, como diría mi amiga, ‘como el mar’ Eso sí, sin descortinarse aún, lo que le hace más sugerente y venturoso.

Galería Elvira González. Madrid

COMPÁRTELO:

Escrito por

Archivo Entreletras

La educación y la filosofía como utopía
La educación y la filosofía como utopía

Por Felipe Aguado Hernández (Catedrático de Filosofía).- La educación integral Desde la antigüedad clásica, la educación ha formado parte importante…

‘Paris Habilitado’ de Rafael Fernández Castaño
‘Paris Habilitado’ de Rafael Fernández Castaño

Paris Habilitado Rafael Fernández Castaño Cuadranta Editorial 254 págs.   Decía Ernesto Sabato que la literatura de ficción debe ser…

LAS NEGRITAS DE ANTONIETA / Esa rara cosa que llamamos vocación
LAS NEGRITAS DE ANTONIETA / Esa rara cosa que llamamos vocación

Hoy quiero hablar de la vocación. Esta “rara avis” se encarna magníficamente en ciertas personas, otras dan infinitos tumbos hasta…

866